El plato se ve antes de pedirse
Cada plato con su vídeo, su precio y sus alérgenos a la vista. Se abre con un QR en mesa, carga en menos de dos segundos y funciona en un móvil viejo con mala cobertura, que es el escenario real de un comedor lleno.
Los platos en movimiento y un maître que responde a cada mesa: qué lleva, qué evitar si eres celíaco, qué vino pedir. En el idioma del comensal y a cualquier hora.
Demo con la carta de tu restaurante, sin compromiso y sin insistir.
Marea
Cocina de producto y arroces
de la generación Z en España busca restaurante en TikTok, frente al 28 % que usa Google Maps.
Mazinn / Ansón+Bonet, mayo 2026 (n=600)
de ventas midió DoorDash al llegar al 50 % de platos con foto en la carta, y hasta +44 % en los platos concretos que la llevan.
Datos propios de la plataforma
de los restaurantes españoles tiene una carta digital de verdad. El 43 % la tiene en un Drive y el 38 % es una foto del papel.
Informe 07 del dossier
Cada plato con su vídeo, su precio y sus alérgenos a la vista. Se abre con un QR en mesa, carga en menos de dos segundos y funciona en un móvil viejo con mala cobertura, que es el escenario real de un comedor lleno.
Conoce tu carta y tu bodega, y solo eso. Recomienda según lo que le pidan, filtra por alergias con la información que habéis validado, sugiere maridaje con los vinos que tienes y habla el idioma del comensal. Cuando no sabe algo, remite a sala en vez de inventárselo.
El Reglamento europeo 1169/2011 y el Real Decreto 126/2015 obligan a todos los establecimientos, sin excepción, y exigen que la información esté por escrito y sea consultable por el personal y por la inspección. Las sanciones de la Ley 17/2011 van de 5.000 € a 600.000 € según la gravedad.
Nosotros proponemos, vuestro equipo confirma plato a plato. Sin esa firma, la carta no se publica.
Queda guardado quién validó cada plato y en qué fecha. Descargable en PDF el día que os lo pidan.
El maître nunca dice que un plato «no contiene» nada. Muestra lo declarado y manda al comensal a hablar con sala. Esa línea no se cruza.
Un PDF, una foto o el enlace de tu web. La leemos y la convertimos en una carta estructurada: platos, precios, secciones y una propuesta de alérgenos.
Tu equipo revisa plato a plato y firma. Queda registro de quién validó y cuándo, que es justo lo que te va a pedir una inspección.
Animamos los platos a partir de vuestras fotos, montamos el maître con vuestra carta y bodega, y os damos el QR de mesa.
Puesta en marcha con precio cerrado más una cuota mensual sin permanencia. No hay plan gratuito ni prueba: si entramos, entramos a hacerlo bien.
2.900 €
de puesta en marcha
349 € / mes por local
Prepago anual: −15 %.
+790 €
de puesta en marcha
+129 € / mes por local
El alta base del primer local es la del plan Estudio.
Ampliaciones cuando toque: reservas y llamadas por voz (+129 €/mes), gestión de reseñas (+79 €/mes), pack de contenido para redes (+249 €/mes).
Perfecto, no venimos a cambiarte el QR. Tu QR muestra una lista; esto vende. La pregunta útil es otra: ¿cuántas veces al día te preguntan tus camareros qué lleva un plato?
No puede, por cómo está construido. El maître no razona sobre alérgenos: filtra y muestra la información que habéis validado vosotros, y siempre remite a sala. Si un plato no tiene la información revisada, no lo ofrece.
Solo animamos vuestras fotos de vuestros platos. Nunca generamos un plato que no existe, porque además sería ilegal. Y todo clip animado va etiquetado como tal: desde el 2 de agosto de 2026 es obligatorio.
Tienen razón, y hay datos: la mayoría prefiere papel. Por eso esto no sustituye a tu carta impresa, que además es obligatoria por ley. Es la capa para quien quiere ver el plato, tiene una alergia o no habla español.
Cierto: en restauración empezamos ahora, y por eso existe el programa Fundador. Lo que sí tenemos es una década construyendo sistemas de datos y medición para banca y salud, y dos productos propios en marcha.
Una hora larga de validación de alérgenos y una sesión de fotos si no tenéis. El resto lo hacemos nosotros. Los cambios de carta posteriores los pedís por WhatsApp.
Un PDF, una foto o el enlace de tu web. Te devolvemos tu propia carta funcionando, con tus platos y tus precios, para que decidas mirando y no imaginando. Si no te convence, la borramos en dos semanas.